domingo, 26 de febrero de 2017

Nuevas imágenes del asedio del Alcázar


Entre los numerosos archivos internacionales que conservan el patrimonio fotográfico desconocido en el ámbito de la Guerra Civil, destaca el del periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que tiene digitalizado y disponible en línea gran parte de este material. Son una serie de fotografías, algunas muy raras y nunca publicadas anteriormente, sobre el fin del asedio y el fin de la guerra en marzo de 1939. Destacan otras, del periodo republicano, que completan este magnífico archivo y nos aportan una información maravillosa para el estudio sobre el asedio y la Guerra Civil en Toledo y su provincia. 

Vistas de Toledo y el Alcázar desde un avión alemán Heinkel 111 o un Ju 52 tras el asedio (SZ-Photo).

Las primeras jornadas de la sublevación a finales de julio de 1936 destacaron por la distribución de fuerzas sublevadas por todo Toledo y la llegada de la columna Riquelme desde Madrid. La aviación ya había hecho acto de presencia, incluyendo la artillería republicana que llegó junto a los hombres del general Riquelme. Los primeros bombardeos dañaron las estructuras más débiles del Alcázar, es decir, los torreones. En algunas de estas imágenes podemos ver el daño mínimo en las fachadas de piedra y los incendios provocados en los torreones, que estaban reforzados interiormente con madera. 

Incendio en los torreones del Alcázar en julio de 1936 (SZ-Photo).

No cesaría la artillería ni la aviación de machacar la estructura de la fortaleza hasta el final del asedio en septiembre de 1936. En SZ-Photo se encuentra esta magnífica fotografía de un avión (parece de reconocimiento o un caza Dewoitine) sobrevolando los restos de la fachada norte del Alcázar. Está realizada desde alguna de las azoteas o terrazas de la plaza de Zocodover. Gracias a @inesgce por enseñarme esta maravillosa foto y abrirme paso al archivo alemán. 





Durante todo el asedio del Alcázar, Toledo fue receptor de diferentes fuerzas republicanas y grupos de milicianos. Estas tropas estaban distribuidas en edificios como Hacienda o la Diputación, así como en un gran número de conventos reutilizados como cuarteles y comedores. La población civil de la ciudad no fue en ningún momento evacuada, vivían entre los soldados y milicianos, las explosiones y las dificultades ante la falta de ley y organización que imperaban en los primeros días. El cerco fue definiéndose progresivamente. Las calles cercanas al perímetro defensivo se encontraban selladas con barricadas y alambradas. Pero ¿cómo se encontraban las calles y plazas no cercanas a los combates? La siguiente fotografía es una muestra del dominio espacial que tenía el Alcázar, debido a su situación elevada, sobre algunas calles toledanas. 


Plaza de las Cuatro Calles en agosto-septiembre de 1936 (SZ-Photo)

Plaza de las Cuatro Calles (febrero 2017).


Se trata de la Plaza de las Cuatro Calles. Al fondo de la imagen, en la estrecha calle que se abre en el centro del encuadre, se aprecia la Puerta del Reloj de la catedral de Toledo. En ambos lados de la fotografía encontramos negocios típicos toledanos, como la Carnicería Vicente Serrano, y unos milicianos a la sombra de los edificios (incluso uno de ellos parece ser un niño). No obstante, lo más llamativo de la imagen son las cuerdas que cortan y no permiten el paso por la plaza al resto de calles. Un cartel colgado de una de estas cuerdas es muy conciso: “No pasar. Gran peligro”. Esto se debe al control de la plaza y la calle Martín Gamero desde las ventanas de la fachada oeste del Alcázar. Es, además, la única calle abierta que se puede ver desde las alturas de la fortaleza. El peligro de paqueo era evidente como nos muestra esta fotografía. Os dejo una fotografía tomada desde la fachada oeste (pasillos de la actual Biblioteca Regional) para comprobar la visión de la calle y la plaza desde esta posición. 


Vistas desde la fachada oeste del Alcázar (Biblioteca Regional). Diciembre 2016. 


Vista de la fachada oeste desde la Plaza de las Cuatro Calles.

La defensa del Alcázar 
Otra serie de fotografías del archivo SZ Photo están tomadas tras la entrada de Varela en Toledo y acabar con el asedio republicano. Los días posteriores y durante todo el mes de octubre de 1936, la ciudad sería un receptor de periodistas y fotógrafos que visitaban las ruinas del Alcázar. Algunas de estas imágenes nos muestran como era posible la férrea defensa ejercida por los hombres de Moscardó en todo el perímetro y sus alrededores. El uso de vehículos, escombros, muebles, etc. servían para crear parapetos o cerrar zonas de paso y evitar los asaltos republicanos. 


Parapeto y paso hacia Lavaderos y Santiago (SZ Photo).

Si analizamos la imagen superior, podemos llegar a estudiar y comprender a la perfección cómo defendían algunas posiciones los defensores del Alcázar. Está realizada tras el asedio, en la zona este de la fortaleza, muy cerca de Lavaderos y Santiago, que son los restos de edificio que vemos en la imagen. Al fondo, al otro lado del río, los terrenos donde se sitúa actualmente la Academia de Infantería. En una primera vista lo que más destaca son los coches destruidos y la zanja junto al parapeto de escombros que cruza toda la fotografía. Los vehículos, es muy probable, que pertenecieran al personal militar de la Academia (oficiales) o a las dotaciones de la Guardia Civil que fueron llegando hasta el día 21 de julio de 1936 tras producirse la sublevación. Tras ese día, estos vehículos quedaron estacionados en zona de nadie, expuestos a la artillería y fusilería republicana como podemos comprobar en la carrocería. 

La zanja, cubierta por un improvisado parapeto de escombros, cruza la zona desde el muro y escaleras que daban a la explanada este hasta los Lavaderos y el Hospital de Santiago que daban a la barrancada del Tajo y permitían defender la zona sur principalmente. Es lógico que el parapeto esté montado hacia el norte pues durante la última semana de asedio los asaltantes republicanos atacaban desde esa zona hasta que el día 20-21 se abandonó todo el perímetro exterior por orden de Moscardó.



Misma posición defensiva (un poco más a la izquierda).
Los restos de edificio de la izquierda son del Picadero (SZ Photo).

Un estudio de los elementos secundarios de la fotografía nos permite apreciar la falta de motores y baterías en los vehículos. Los capós están levantados. Posiblemente esto se deba al uso de estos elementos en el interior del Alcázar, por falta de fluido eléctrico, para poder utilizar las radios así como las motocicletas que molturaban el trigo. También se aprecia la falta de neumáticos en estos vehículos. En otras fotografías aparecen neumáticos junto con otros elementos para preparar parapetos y diferentes usos. Tras el asedio, toda la zona fue paulatinamente desescombrada y demolidos los restos de edificaciones externas. 

Otra zona de paso totalmente improvisada por parte los defensores es la que aparece en la siguiente imagen. Por el fondo, los terrenos de la Academia de Infantería actual y del valle toledano, se encuentra en la zona este del Alcázar. La barandilla y los supuestos arboles que se pueden intuir en el borde junto a la propia barandilla parecen encontrarse en el límite de la explanada este, que se encontraba unos metros por encima del Picadero y su explanada. Es un parapeto que aprovecha el muro junto con escombros en el lado derecho. Se aprecia un hueco en el muro que descendería hacia la explanada del Picadero o incluso (si no es en esa zona) a la barrancada del río Tajo. 

Una hipótesis es que este paso agilizaría los movimientos de defensores de un punto a otro además de poder transportar los sacos de trigo extraídos de las casas particulares cercanas a la cuarta cuadra y el Paseo del Carmen. Esta posición estaría totalmente expuesta a la artillería de Alijares y el castillo de San Servando por lo que sería muy duro estar de guardia en esta zona. 


Otra de las hipótesis, por la distribución del parapeto con los escombros en su lado derecho, es decir hacia el edificio principal del Alcázar, es que sea una posición republicana. Recordemos que a partir del día 20/21de septiembre el perímetro defensivo exterior es abandonado por orden de Moscardó y pasa a defenderse durante los últimos días el baluarte principal. Los milicianos comenzaron a avanzar y a hostigar por esta zona a partir del día 22, encontrando los edificios de los alrededores vacíos. Cabe la posibilidad de que rodearan la fortaleza desde parapetos construidos en toda esta zona. 

La fachada sur del Alcázar fue la única que se mantuvo en pie y actualmente es la única original que se conserva. Esto se debe a la imposibilidad de atacar toda esta parte con la artillería republicana pues, la visión de la fachada era escasa debido a la cercanía de edificios de viviendas. Actualmente el espacio de la Cuesta de los Capuchinos es mucho más amplio por la remodelación de la zona tras la guerra. Durante el asedio, barricadas republicanas en la Calle de la Soledad o las escaleras que dan a la Calle Pascales cerraban los accesos a la fortaleza y desde estas se hostigaba a sus defensores. Tras la explosión de la mina el día 18 de septiembre de 1936, la esquina del torreón suroeste quedó totalmente arrasada como muestra esta fotografía. Aparecen varios soldados sentados al sol, (seguramente tropas de Varela que han tomado el Alcázar), hablando tranquilamente en la arquería de la fachada sur, justo donde hoy encontramos la entrada a la Biblioteca de Castilla-La Mancha en el Alcázar. Los escombros y la estructura metálica del torreón taponan toda la calle. Al fondo la torre de la Catedral de Toledo. 

Fachada sur del Alcázar y Cuesta de Capuchinos (SZ Photo). 
Foto para el recuerdo. Posible defensor, parece un oficial de caballería, en su parapeto precario de defensa. Con varias piedras y restos de escombros se ha construido un puesto de tirador elevado. Está situado justo en los restos de la fachada sur. Se aprecia la estructura metálica del torreón sureste, último en caer a finales de septiembre de 1936. El edificio destruido eran los correspondientes a Capuchinos y Comedores.

(SZ-Photo)

La mina del día 27 de septiembre de 1936
Algunas imágenes más impactantes son las de los cadáveres en el cráter de la mina que dejó el día 27 de septiembre de 1936. La explosión no tuvo ningún efecto sobre el Alcázar pues no llegó incluso a la base del edificio. Explotó en la explanada este, muy cerca de la puerta de la Piscina, dejando un gran hueco en el terreno. Allí acabaron los cuerpos de los presos republicanos y milicianos, ademas de los toledanos con ideología de izquierdas e incluso, es muy probable, que algunos rehenes que se encontraban en el interior de la fortaleza. En el borde del cráter fueron fusilados, tras la toma de Toledo por parte de Franco, dejando caer los cuerpos al fondo del agujero. Las imágenes corresponden al día 30 de septiembre de 1936 en adelante. 




Mapa Academia de Infantería año 1920 (Archivo Municipal de Toledo).

En el interior del Alcázar
Los periodistas que acompañaban a las columnas sublevadas llegaron a Toledo desde el día 30 con Franco que se reunió con todos los defensores y el propio Moscardó en el interior del Alcázar. Incluso toda la prensa internacional acudió para ser testigo de los acontecimientos. Estos periodistas paseaban entre las ruinas, fotografiando, hablando con los defensores e incluso entraron en las dependencias y los sótanos donde, durante 70 días, los elementos civiles, familiares de los defensores, vivieron a resguardo de las explosiones. 


En el patio del Alcázar (SZ Photo). 

Galerías en la parte este del patio.
Destaca la puerta totalmente cegada por montones de escombros (SZ Photo). 

Grupo de defensores en los restos de la biblioteca (SZ Photo). 
Miembros de la Guardia Civil participantes en la defensa del Alcázar (SZ Photo). 

Ventana de la fachada oeste con vistas a la Iglesia de San Ildefonso.
Se aprecia un parapeto de escombros en primer plano.
(SZ Photo).
Defensores y periodistas en el patio central del Alcázar tras el asedio (SZ Photo). 

Foto recuerdo. Soldados de la columna Varela en los arcos de la fachada sur
del Alcázar tras finalizar el asedio (SZ Photo).

Mismos soldados en la fachada sur tras el asedio (SZ Photo)

Tropas indígenas de la columna Varela en la fachada sur del Alcázar tras el asedio (SZ Photo). 

Pero sin duda alguna, las imágenes más valiosas que conserva este archivo son las que se realizaron en esas dependencias y sótanos donde se estableció a la población civil del Alcázar. Nos aportan una grandísima información de cómo organizaron la vida durante el asedio. Muchas familias que venían de pueblos cercanos a Toledo, además de algunas compañías de la Guardia Civil de Cuenca, no pudieron regresar a sus hogares por encontrarse en zona republicana. Tras el asedio, continuaron viviendo durante algunos días entre las ruinas hasta ser realojados en casas abandonadas de Toledo o edificios principales por la ciudad. Actualmente, estas dependencias albergan el Museo del Ejército en el Alcázar. 

En la imagen podemos ver los accesos al sótano totalmente reforzados y bloqueados con sacos terreros, muebles y ladrillos de escombros. Así se evitaba la entrada de fuerzas republicanas ante un posible asalto por los huecos que abría la artillería. 


SZ Photo.

Niños en un paso improvisado entre estancias en los sótanos del Alcázar (SZ Photo).

Esta imagen es muy curiosa. Parece un defensor junto con su familia en el interior de los sótanos. El soldado de infantería lleva su uniforme impecable, puede que recién adquirido y ascendido posiblemente a alférez (aunque en el uniforme lleva los cordones de cadete). Una de las mujeres sostiene a un bebé de muy corta edad, es posible que uno de los nacidos durante las primera semanas de asedio. Llaman la atención los elementos que cuelgan de la pared. Un par de bolsos o macutos, un cesto de mimbre y además podemos apreciar un triciclo de uno de los niños refugiados que trajo consigo desde su casa y mantuvo durante todo el asedio. También, en el muro de piedra, la marca negra debido al humo que desprendería el bote o lata de hojalata, utilizado a modo de candil, dado que no había luz artificial. Estos rudimentarios candiles prendían gracias a la grasa obtenida de la carne de caballo junto con cuerda o trapos sucios. 

Familiares junto a un defensor, cadete de infantería (¿alférez?). 

Estas dos fotografías, con un magnífico juego de luces, muestra tareas de limpieza (¿fuego?) en los interiores del Alcázar. 


SZ Photo 
SZ Photo

Para acabar esta entrada, dejo algunas fotografías sueltas que aparecen en el archivo y no pueden obviarse. Algunas muy llamativas y curiosas como la del pasquín en una puerta que puede leerse: "Esta casa ha sido revisada por fuerzas.........(la marca de agua impide leer el resto). Viva España. Aquí vive un militar del Alcázar." 


SZ Photo
Caballos del ejército sublevado en la plaza de Zocodover tras el asedio del Alcázar. Al fondo aparecen algunos periodistas entre los escombros de la plaza. 



Desde las ruinas del Alcázar, parte de Zocodover y su destrucción. Los caballos muertos de los hombres de Varela no han sido todavía retirados de entre los escombros. Son de los primeros que han llegado a Zocodover para romper el cerco, están empezando a hincharse, han pasado pocas horas o días desde el final del asedio. 


Foto aérea tras los combates. 



Camión cargado de cajas de munición. El soldado de espaldas lleva un bote de una máscara de gas en sus correajes. 



Niño defensor del Alcázar en Zocodover. Desconozco identidad y fecha, aunque indique 1936 tengo mis dudas. En la manga del uniforme lleva cosida una medalla Laureada de San Fernando. 




Esta imagen es de 1937. Colas para coger agua en la fuente de la Plaza de San Vicente. La guerra continúa cerca y la ciudad sufre bombardeos constantemente. 




Plaza de San Vicente 1937 / 2017 (ToledoGCE-SZ Photo).

Cualquier información que se pueda aportar sobre estas fotografías y sus protagonistas será bienvenida. 


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Bibliografía

Bibliografía



Libros

La defensa del Alcázar de Toledo - J.M. Barranco Gil
Luis Quintanilla - Los rehenes del Alcázar de Toledo
La batalla de Madrid - J.Martínez Reverte
El error militar de las iquierdas - Abraham Guillén
Diario de la guerra de España - Mijail Koltsov
Ruta libertadora de la columna Castejón - C.G. Ortiz de Villajos
La guerra civil en la Provincia de Toledo - J.M. Ruiz Alonso
El Alcázar de Toledo no se rinde - Blas Piñar Gutiérrez / Jorge Fernández-Coppel
Toledo 1936 Asedio y liberación del Alcázar - Francisco Martínez Canales
Franco y Toledo - Luis Moreno Nieto
La guerra que yo viví - Jesús Izcaray
La prensa en la GCE. Toledo 1936-1939 - Jorge-M. Miranda Encinas
La Guerra Civil en la Provincia de Toledo (I-II) - J.M.Ruiz Alonso
Por qué se perdió la República - Sixto Agudo
Más allá del Alcázar - Luis A. Ruiz Casero
Idealistas bajo las balas - Paul Preston
La foto de Capa - Fernando Penco
El asedio del Alcázar de Toledo - Salustanquidio Orox
Mitologia de la cruzada de Franco: El Alcázar de Toledo - I. Herreros
Alemanes en la Guerra Civil: Legión Cóndor - R. Arias Ramos/L. Molina Franco
Esperando a Robert Capa - Susana Fortes
La Falange Imperial: Crónica de la Falange toledana - J.L. Jerez Riesco



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