viernes, 18 de octubre de 2013

Los camiones

Durante los días 19, 20 y 21 de julio, las órdenes del gobierno republicano al coronel Moscardó eran el rápido envío de municiones de la Fábrica de Armas de Toledo a Madrid.


´´Por la mañana llamaron por teléfono al Coronel Comandante Militar desde Madrid, diciendo lo hacia el Jefe de Servicio del Ministerio de la Guerra, y ordenando se enviasen a "Madrid todas las municiones disponibles en la Fábrica, previa la requisa de camiones, no cumplimentándose esta orden, por esperar su confirmación por telegrama cifrado, dada la gravedad de la ordenado.``
Diario de operaciones del Alcázar de Toledo - 19 Julio 1936.


El coronel tras negarse varias veces utilizando todo tipo de recursos para ganar tiempo, insistió con diferentes excusas como podemos leer en el libro ''La defensa del Alcázar de Toledo'' de Jose Mª Barranco Gil. 


´´- ¿De dónde voy a sacar los camiones necesarios para transportar esta gran cantidad de
cartuchos? En nuestro poder sólo hay un par de camiones viejos.
La respuesta no se hizo esperar:
- Hoy sale hacia Toledo el número suficiente de camiones para que, sin pérdida de tiempo,
transporten el material hacia Madrid.``

´´Los camiones llegaron apenas transcurridas dos horas del anuncio de su llegada.
 En aquel momento, el coronel Moscardó debía jugarse el «todo por el todo».
 En presencia suya y de Soto (militar encargado de la fábrica),
los camiones fueron cargados, pero, al iniciar el viaje de vuelta, conminados los conductores por
la orden del jefe,- el cargamento equivalente a setecientos cincuenta mil cartuchos quedó en el
Alcázar, continuando el resto viaje a Madrid.``


Seguramente alguno de esos camiones que no volvieron a Madrid y que subieron hasta las inmediaciones del Alcázar fueron requisados por los milicianos en los días siguientes (incluyendo los camiones que utilizaron los grupos de la guardia civil para llegar a Toledo de los cuales varios fueron reutilizados por los sublevados como barricadas y amontonados para taponar pasos en los alrededores del Alcázar).


Camiones atravesados al final de la Cuesta de Carlos V durante las primeras semanas del asedio

Detalle

También desde Madrid, partió en camiones y vehículos requisados la columna de Riquelme, formada por unos 2500 hombres entre guardias de asalto, dos compañías de infantería y varios grupos de milicianos madrileños además de una batería de 105 mm.



Repartiendo comida desde un camión en el Paseo del Miradero.

El pintor Luis Quintanilla también nos relata hechos donde menciona unos camiones que el mismo había mandado desde el Cuartel de la Montaña con tropas de infantería.


´´En los primeros días del caluroso agosto de 1936, por orden del Ministerio de la Guerra, envié a Toledo una compañía de ciento cincuenta hombres adiestrados y armados en el Cuartel de la Montaña; la mandaba un ex guardia de asalto ascendido a teniente. Los cinco camiones que les llevaron no regresaban, a pesar de nuestras llamadas telefónicas, y la contestación de que lo harían al día siguiente, me decidí ir a Toledo.``



En esos primeros ''pacíficos'' días del asedio, las calles estaban abarrotadas de milicianos, que fusil en mano charlaban entre ellos, fumaban, dormitaban, jugaban a las cartas y muy ''poca'' acción parecía verse entre sitiados y sitiadores.


´´Unos milicianos de los que mandamos del Cuartel de la Montaña, me reconocieron y saludaron. Les pregunté por los camiones, y me contestaron que todos estaban muy contentos con ellos, pues iban a los pueblos de la provincia a buscar comestibles, vino y buen pan.``


Después de encontrarse con el comandante Uribarri (el autor se confunde en el texto y nombra a Ulibarri) que era el oficial al mando del sitio a la fortaleza, Quintanilla comunicó su intención de volver a la capital con los camiones. 


´´Dije a Ulíbarri que aquella tarde volverían los camiones al Cuartel de la Montaña, y casi me suplicó de rodillas que no lo hiciese, pues era la principal diversión de los milicianos que no estaban de servicio en el cerco del Alcázar; esperar su regreso con los variados comestibles, regalados por los campesinos en fraternidad con los combatientes contra el fascismo. 
Ya habían escrito en los camiones ´´Unión de Hermanos Proletarios``.
 Le repliqué a Ulíbarri que mejor servicio prestarían en la movilización de Madrid, y sin discusión saldrían delante de mi los camiones.``



Camiones aparcados en la calle Taller del Moro.
En uno de ellos se puede leer en su lateral las iniciales UHP.
Unión de Hermanos Proletarios.

Detalle de la inscripción en uno de los camiones.


Los camiones volvieron a Madrid ese mismo día junto al coche de Luis Quintanilla.


´´Formada la caravana de los cinco camiones, salieron delante de nosotros camino de Madrid. Fuera de Toledo les pasamos.``


El modelo de los camiones de la fotografía es muy probable que sea un Ford AA Mod.1929.


Restauración de un Ford AA Mod. 1929 por el Grupo de Recreación Histórica del Ejército del Ebro.


http://eventosportalhistoria.blogspot.com.es/2012/12/ejercito-del-ebro-restaura-un-ford-aa.html


martes, 1 de octubre de 2013

La Liberación del Alcázar. Parte II

Las represiones cometidas por parte de ambos bandos fueron muy comunes en Toledo desde que se produjo el levantamiento militar. Los milicianos al tomar el control de la ciudad al comienzo de la sublevación, encarcelaron y asesinaron a numerosas personas, la mayoría inocentes, por pertenecer a partidos políticos de derechas o ser familiares de defensores del Alcázar, que a la vez estos habían asesinado y tomado rehenes que se llevaron con ellos a la fortaleza.


Caballo superviviente del Alcázar de Toledo.
Los defensores acabaron sacrificándolos y comiendo carne de caballo.

Las sacas en el convento de San Gil que era la prisión provincial (sede actual de las Cortes Regionales) se producían a menudo como represalias, revanchismo y por los malos resultados en el frente. Los paseos fueron cometidos contra miembros de la iglesia, guardias civiles, militares retirados, políticos, etc. añadiendo también familiares de todos estos.


Convento de San Gil - Prisión Provincial a partir de 1860.
Actualmente sede de las Cortes Regionales.

El 23 agosto de 1936 se cometió la mayor de estas sacas, en represalia por un bombardeo aéreo que acabó con la vida de varios milicianos que asediaban el Alcázar (posiblemente el bombardeo fuera un error por parte de los mismos republicanos). El número de presos fusilados asciende a más de 60 presos, entre ellos estaba el mismo Luis Moscardó , el hijo del coronel Moscardó.


Fusilado en el Paseo del Tránsito de Toledo.


Subida a San Cristóbal en el Paseo del Tránsito.

La profanación de las iglesias también fueron muy comunes en aquel verano de 1936, el Convento de los Carmelitas fue saqueado e incendiado en el mes de julio. El convento de Santa Fé, acabó muy dañado por su cercanía con la fortaleza y estuvo ocupado junto con el Hospital de Santa Cruz por los milicianos.



Convento de los Carmelitas incendiado en 1936.


Profanación de tumbas en el Convento de la Concepción 

Desde el día 28 de septiembre en que las tropas de Varela toman la ciudad, las represiones no tardaron en caer sobre aquellos que habían defendido la legitimidad de la república o habían apoyado a los milicianos durante el asedio incluso los presos que se habían rendido.


Plaza de Zocodover en septiembre de 1936 con las tropas nacionales en Toledo.

La existencia de rehenes en el Alcázar, tomados desde los primeros días de la sublevación y su trágica desaparición, es todavía hoy un tema difícil de tratar, pues las diferentes versiones de ambos aviva el debate entre los historiadores. Las calles de Toledo se convirtieron en horribles escenarios de violencia, donde los presos milicianos, políticos de izquierda, simpatizantes republicanos, denunciados entre vecinos,etc. fueron asesinados a plena luz del día. El miedo a los moros era muy habitual en los milicianos, la crueldad de estos es bien conocida por los españoles en las guerras africanas de los años 20. En pocas horas, los sitiadores pasaron a ser sitiados y la llegada de las primeras tropas regulares mandadas por Mohammed El Mizzian, hizo que los republicanos abandonaran sus puestos a toda prisa. En el hospital de afuera (Tavera), se arrojaron granadas de mano por las ventanas acabando así con los heridos. Saqueaban las casas buscando cosas de valor para después vender o llevarse a sus pueblos de origen. Es el famoso botín de guerra, en bienes y sangre, permitido por los mandos franquistas.


Tropas republicanas abandonan Toledo hacia Madrid. Hospital de Tavera en la calle Cardenal Tavera.


 ´´Emocionado aún, cuando comienza a bajar camino de Zocodover, ve que en el Miradero, 
hay prisioneros a los que se hace subir hasta el hueco que ha dejado la mina.
 Juan escucha las ráfagas de las ametralladoras que acaban con la vida de los prisioneros recién cogidos así como la de los rehenes que han pasado dos meses sitiados en el cuartel. 
Les fusilan al borde del embudo para que sus cuerpos caigan rodando al fondo.``
Jorge M. Reverte - La batalla de Madrid.
Juan de Mata López - Ayllón - Algunas cosas de los veinticinco primeros años de mi vida.


Algunos defensores toledanos, nada más ser liberado el Alcázar, se lanzaron rápidamente por los caminos mas cortos por donde llegar a sus respectivas casas y conocer la situación de sus familiares. 

´´La vuelta al hogar les deparaba dolorosas sorpresas, algunos no verían al hermano
asesinado en un recodo de la carretera de Mocejón, cuando se supo que el otro estaba en el
Alcázar, y otros habían vivido presa del terror de las represalias.``
José Mª Barranco Gil - La defensa del Alcázar de Toledo.

Las colas de presos eran conducidos por las calles de Toledo a las zonas donde eran fusilados como alguna plaza, el Miradero o cerca del propio Alcázar.


Cráter de la mina con los cadáveres de los prisioneros.


Cádaveres de milicianos en la Plaza de Zocodover cerca del Arco de la Sangre. 


Franco llegó a Toledo el día 30 de septiembre. Todo estaba preparado para los fotógrafos y las cámaras, los cuales habían tenido prohibido el acceso a la ciudad hasta ese mismo día.


Varela, Franco y Moscardó en el Alcázar de Toledo 

Noticiario Luce con imágenes posteriores a la liberación del Alcázar.
https://www.youtube.com/watch?v=JmzlrDHxV7w






Toledo GCE

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Bibliografía

Bibliografía



Libros

La defensa del Alcázar de Toledo - J.M. Barranco Gil
Luis Quintanilla - Los rehenes del Alcázar de Toledo
La batalla de Madrid - J.Martínez Reverte
El error militar de las iquierdas - Abraham Guillén
Diario de la guerra de España - Mijail Koltsov
Ruta libertadora de la columna Castejón - C.G. Ortiz de Villajos
La guerra civil en la Provincia de Toledo - J.M. Ruiz Alonso
El Alcázar de Toledo no se rinde - Blas Piñar Gutiérrez / Jorge Fernández-Coppel
Toledo 1936 Asedio y liberación del Alcázar - Francisco Martínez Canales
Franco y Toledo - Luis Moreno Nieto
La guerra que yo viví - Jesús Izcaray
La prensa en la GCE. Toledo 1936-1939 - Jorge-M. Miranda Encinas
La Guerra Civil en la Provincia de Toledo (I-II) - J.M.Ruiz Alonso
Por qué se perdió la República - Sixto Agudo
Más allá del Alcázar - Luis A. Ruiz Casero
Idealistas bajo las balas - Paul Preston
La foto de Capa - Fernando Penco
El asedio del Alcázar de Toledo - Salustanquidio Orox
Mitologia de la cruzada de Franco: El Alcázar de Toledo - I. Herreros
Alemanes en la Guerra Civil: Legión Cóndor - R. Arias Ramos/L. Molina Franco
Esperando a Robert Capa - Susana Fortes
La Falange Imperial: Crónica de la Falange toledana - J.L. Jerez Riesco



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